martes, 22 de noviembre de 2011

COLOMBIA

11a PARADA DE TEATRO CALLEJERO - TUNJA

 "TRES CUENTOS PARA DOS ACTORES Y UN PÚBLICO" DE TEATROPO TEATRO, IBAGUÉ (COLOMBIA)





 "TE MIMO UN CUENTO" DE MUCHIK TEATRO, PERÙ





"MEMENTO" DE TEB, TUNJA (COLOMBIA)





 "A-TA-KA!" DE CAL Y CANTO TEATRO, ESPAÑA







lunes, 21 de noviembre de 2011

COLOMBIA

CONMEMORACION 10 AÑOS MASACRE PÀRAMO DE LA SARNA

Sogamoso 26/11/11
El departamento de Boyacá no ha sido escenario ajeno a la violencia política que padece el país, hoy persisten graves violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario dejando víctimas y familias que no han recibido explicación, verdad, justicia ni reparación. Una propuesta de paz para Colombia debe cimentarse en el reconocimiento de la barbarie que ha sacudido al pueblo, por esto urge cada vez más la visibilización de la tragedia y el dolor de las víctimas y sus familiares, siendo necesario no olvidar a nuestros muertos para que la historia no se vuelva a repetir.

Dentro de los hechos que han impactado a la ciudadanía boyacense es necesario recordar la masacre del páramo de La Sarna ocurrida el 1 de diciembre de 2001 en la que fueron ejecutadas 15 personas en la vereda de Las Cintas del municipio de Sogamoso (Boyacá), quienes se dirigían a la población de Labranzagrande, este hecho es conocido como la masacre del Páramo de La Sarna. Este hecho junto con las ejecuciones extrajudiciales reportadas como resultados positivos de la Fuerza Pública o las desapariciones forzadas ocurridas en los departamentos de Boyaca y Casanare, son hechos frente a los cuales toda la ciudadanía debe pronunciarse y rechazar de forma pública y contundente.

La masacre del Páramo de La Sarna, las ejecuciones extrajudiciales reportadas como resultados positivos de la Fuerza Pública (tal es el caso de las 39 victimas de ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de falsos positivos registradas en el departamento de Boyacá y 32 en Casanare) o las desapariciones forzadas ocurridas en los departamentos de Boyacá y Casanare, son hechos frente a los cuales toda la ciudadanía debe pronunciarse y rechazar de forma pública y contundente.

Estos atropellos a la vida, lo mismo que todos aquellos que quizás permanecen en el anonimato o en el silencio, hoy motivan la convergencia de personas y organizaciones para que sus memorias sigan perviviendo, no sólo en nuestra mente, sino en nuestras acciones, para que la vida siga floreciendo y no se repitan estos hechos de barbarie.

Por esta razón decidimos caminar para no olvidar a nuestros muertos porque nos aterra la amnesia y nuestros fantasmas no nos dejan dormir el sueño de los justos, mientras unos injustos se tranquilizan con nuestra indiferencia, por eso hemos decidido recordar a los que no están con nosotros pero siguen siendo parte nuestra.


Por: OBSERVATORIO DDHH BOYACÀ Y CASANARE

EGIPTO

¿Por qué regresaron los manifestantes a la Plaza Tahrir?

Las manifestaciones han regresado a la simbólica Plaza Tahrir, en El Cairo. En los últimos dos días veinte personas han muerto en enfrentamientos entre las autoridades y las personas que protestan contra el nuevo statu quo.

La protesta que comenzó en Cairo, este fin de semana, se ha extendido a otras ciudades de Egipto, principalmente a Alejandría, en el norte, Islmailia, en el este, y Suez.
En el foco principal, la Plaza Tahrir, de la capital egipcia, según el corresponsal de la BBC, John Leyne, cada intento de las fuerzas de seguridad de sacar a los manifestantes del lugar despertaba más ira, y provocaba el efecto contrario: más gente se unía a la protesta.

Por lo menos un millar de personas resultó herido, entre ellas, unos cuarenta policías.

Miles permanecieron en el lugar, durante una noche que vio esporádicos enfrentamientos, a pesar de los esfuerzos del imán de una mezquita local por negociar una tregua.

Presencia militar

Según el corresponsal de la BBC, Jonathan Marcus, tras lo que fue una revolución inconclusa -si es que se trata de una revolución- que logró sacar de escena al presidente Hosni Mubarak y sus asociados más inmediatos, el verdadero pilar del régimen, los militares, continúa ejerciendo el poder.

El desafío de los manifestantes al poder del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que reemplazó un gobierno de Mubarak de tres décadas, no tiene precedentes en un país donde los militares nunca han abandonado tal lugar de privilegio en el escenario politico, en sesenta años.

Para quienes protestan, el Consejo Supremo continúa siendo un organismo que procede en secreto y que permite los arrestos arbitrarios y la tortura de quienes se muestran contrarios al gobierno.

Esta es la razón, previsible para muchos analistas en febrero pasado, de que la euforia tras la salida del expresidente Mubarak se tornara en desilusión, desencanto e ira.

Por mucho que hayan rodado algunas cabezas, los manifestantes argumentan que la vieja guardia continúa en el poder...

COLOMBIA

Confesión sin confusión

 

Treinta y ocho defensores de derechos humanos (33 hombres y cinco mujeres), por lo menos, han sido asesinados o desaparecidos forzadamente durante el primer semestre de este año: más de seis personas cada mes, en promedio. Las autoridades y la opinión pública no se escandalizan por ello.


Once de estas víctimas eran líderes indígenas, como Jorge Mejía Estrada y cuatro zenúes más, asesinados en Zaragoza (Antioquia), presuntamente por ‘los Rastrojos’, entre el 24 y el 26 de junio. Otras nueve eran líderes campesinos, siete de ellos reclamantes de tierras usurpadas, como Martha Gaibao, asesinada en su casa en Ayapel (Córdoba), el 27 de abril. Cuatro más eran dirigentes de acción comunal, como Luz Mery Roa, vicepresidenta de junta en San Miguel (Putumayo), masacrada el 11 de febrero junto con cuatro personas, presuntamente por paramilitares. Tres víctimas eran activistas afrocolombianos, como José Francisco Valdiri, líder comunitario de Curbaradó (Chocó), asesinado a garrotazos junto a otros dos familiares el 16 de mayo, presuntamente por paramilitares.

También han sido víctimas tres activistas sobre recursos naturales, como Sandra Viviana Cuéllar, ambientalista, desaparecida camino a Palmira el 17 de febrero; dos líderes del movimiento de víctimas, como Éder Verbel Rocha, el 23 de marzo en San Onofre, por dos presuntos paramilitares capturados y luego dejados en libertad; dos miembros de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, como Bernardo Ríos Londoño, el 23 de marzo; dos dirigentes estudiantiles, como Carlos Andrés Valencia, el 14 de marzo en Medellín; un defensor público de la Defensoría del Pueblo, abogado de víctimas del bloque paramilitar de El Alemán, el 7 de marzo en Itagüí; John Edison Ramírez, activista LGTB, el 17 de marzo, en zona rural de Pasto. (Una descripción más ampliada de estos casos puede verse en la publicación “Más allá de las cifras”, en www.somosdefensores.org y en la base de datos de la Comisión Colombiana de Juristas: www.coljuristas.org).

Una de estas 38 víctimas se atribuye a las Farc: Crisanto Tequia Teragama, quien se había opuesto al reclutamiento forzado de indígenas, encontrado muerto el 26 de febrero en Bagadó (Chocó). En cinco casos hay indicios que permiten sospechar de la fuerza pública. En nueve casos se presume la autoría de paramilitares...

http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-309128-confesion-sin-confusion

COLOMBIA

Colombianadas ambientales

Seamos claros: no toda la minería es nociva, pero ¿cómo autorizar explotaciones en sitios de alto valor ambiental o en lugares sin usos definidos del suelo ni estudios?

Seamos más claros: lo que nada nos cuesta volvámoslo fiesta. El problema no son el hotel ni la mina, sino el lugar. La Sierra Nevada es un gran Parque Natural Nacional. El páramo es vida.

El problema, también, es creer que solo hay una forma de desarrollo: las locomotoras extractivistas. Tan es así que está en estudio el corrimiento de las fronteras de parques y páramos para uso de las grandes empresas. Hasta al Vaupés y Guanía llegará la explotación, regiones donde no hay estudios serios de lo que debería permitirse, como nos lo dijera Wendy Arenas, de la Fundación Alisos. Regiones donde la riqueza más duradera y útil para el país es otra.

El Gobierno, increíble, desecha una de las premisas fundamentales del mundo actual: los futuros habitantes del planeta también tienen derecho a comer. La minería deja beneficios solo a los actuales.

De este a oeste, de sur a norte, pende sobre la cabeza del país la espada de la explotación minera en al menos 10 ecosistemas vitales. La presión proviene de empresas que encuentran un territorio para hacer lo que en sus países no les dejan.

¿Está haciendo mal la tarea Colombia? Sí. Primero se debe definir dónde se puede hacer qué y cómo. Y no se ha hecho, por lo que vamos de escándalo en escándalo cada que se descubre que hay en marcha un nuevo proyecto. Además se autorizan o se proyectan en zonas ya prohibidas. Y si la norma lo impide, se modifica. El Presidente descarta un hotel no por estar en zona sagrada donde les pidió sabiduría a los dioses de los mamos de la Sierra sino por líos familiares.

El uso y abuso de los recursos se basa en emociones, circunstancias e intereses del momento, no en un conocimiento de lo que tenemos, lo que queremos y el camino que queremos seguir.

Si en los páramos está negada por ley la actividad minera, ¿por qué discutir si se permite o no? La solución, toda una colombianada, es modificar lo que el mundo entiende por páramo. Nos inventaremos nuestra propia definición para que entre la minería.

Al menos 10 espadas penden sobre la cabeza o comenzaron a herir Santurbán en Santander; la selva virgen de Bahía Solano en Chocó; la Sierra Nevada de Santa Marta; la Orinoquia (víctima de una desaforada invasión agroindustrial); el norte del Chocó; el norte de Urabá; La Colosa en Tolima; las montañas de Marmato; Yaigoje-Apaporis en Amazonas; Guainía y Vaupés. Al Cesar ya lo degollaron.

Para que todo cuadre, se acaba de pasar la concesión de los grandes permisos ambientales a una Agencia fuera del Minambiente. Aunque este ha sido demasiado generoso ¿cómo será en un órgano independiente? ¿Suspicaz uno? El que la cogió, la cogió...


http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/colombianadas_ambientales/colombianadas_ambientales.asp

sábado, 19 de noviembre de 2011

COLOMBIA

ENTRE AGUA Y LODO

No se que sienten las personas, pero por mi cabeza pasan muchas cosas… guardo silencio por unos instantes, mientras veo las imágenes; enseguida un incontenible ¡mierda! se desborda y unas preguntas me inquietan con intensidad: ¿por qué tenemos que vivir esto una y otra vez? ¿la culpa es del Alcalde (quien debe estar a salvo en su penthouse, rascándose las pelotas) por incapaz y negligente, al no haber ejecutado planes de drenaje y descontaminación en alcantarillas y ríos, haciendo uso inteligente del presupuesto municipal y/o los impuestos que pagamos cada mes? o ¿la culpa es de las y los habitantes de Tunja, en quienes es visible una actitud de irracionalidad frente al manejo de residuos sólidos y de egoísmo con el medio ambiente?.

Una y otra vez la misma historia, de nuevo muchos barrios de Tunja yacen inundados de agua y lodo. Y la temperatura entre los 9°C y los 15ºC no mejoran la situación.

Por: Vintage

viernes, 18 de noviembre de 2011

ARGENTINA

Mujeres quemadas

Otra noticia escalofriante: una mujer, embarazada, en La Rioja. Rociada con alcohol y prendida fuego. Los medios difunden el caso y, con asombro reiteran que el violento-femicida es funcionario del Inadi.
Me interesaría ahondar en las causas de tal asombro.

Pareciera que reina el pensamiento mágico: creer que la grave situación de violencia y desigualdad a que estamos expuestas las mujeres se soluciona enunciándola y creando reparticiones públicas y privadas que se ocupen del “área mujer”.

Es lo que hasta acá se hace, y lo que las mujeres que tenemos conciencia de nuestra situación –porque no hay coincidencia biológica entre ser mujer y haber tomado conciencia- interpelamos.

La violencia que contra nuestro sexo se practica es sistémica y estructural. Cruza todas las esferas de nuestra vida en forma permanente. La sentimos al vernos estereotipadas al prender la tele por las propagandas. Al leer revistas femeninas que nos recomiendan cómo no agotarnos por tener que trabajar fuera y dentro de nuestras casas, además de vernos bellas e impecables. Si nos violaron y el médico que debe practicarnos un aborto no punible pide que la justicia se expida sobre el tema. La sentimos también en un aula compartida sólo por mujeres en la que, cuando se genera debate, una profesora nos dice que al final es cierto que hablamos mucho. Cuando vamos a un médico que nos medica sólo por ser mujeres, sin ahondar demasiado en nuestra particular situación. Cuando manejando nos gritan “¡Tenías que ser mina!”. Cuando tenemos que soportar que nuestra apariencia genere comentarios que van desde el acoso leve a la grosería. Cuando llegamos del trabajo agotadas y tenemos que hacer la comida. Invito a mis congéneres a ir completando esta listita de violencias cotidianas.

Las personas crecimos y formamos nuestras subjetividades en esta realidad. Por ende, la sola creación de un organismo que se encargue de la discriminación en general o en particular, no indica que necesariamente quienes en él se desempeñen tengan conciencia y crean que existe una situación a revertir, o que sepan cómo encararlo.

Es decir, puede estar la inquietud pero no la capacitación específica para poder abordar políticas verdaderamente conducentes.

Y esto es lo que sucede muy a menudo: se ocupan los cargos con personas que están formadas en estas realidades que enumeré. Que no siempre son críticas de estas realidades. O que, pese a serlo, no tienen la capacitación necesaria para revertirlas. Constituye un caso más de violencia contra las mujeres ver que cualquier mujer, sólo por sus caracteres anatómicos, se considere como capacitada para conducir las políticas de una de estas áreas.

Así las cosas, y con el patriarcado sin ser puesto en cuestión, vemos que se propone hacer más refugios para mujeres. Encarcelar por mayor tiempo a los violentos.

Si esto es “lo que hay que hacer”, sin abordar lo estructural, terminaremos con un mundo transformado en refugio, y la mayoría de la población encarcelada. Porque no estaríamos yendo al fondo de la cuestión.

El mundo patriarcal-capitalista se dividió hace ya mucho en esferas pública y privada. Para las feministas, esa división es insostenible. Ambas esferas se entrecruzan permanentemente. Para nosotras, lo personal es político...


http://www.portalba.com.ar/noticia_7_19060_mujeres-quemadas

jueves, 17 de noviembre de 2011

COLOMBIA

Paramilitares usaron violencia sexual como arma de conquista en Colombia


De las 63 violaciones sexuales documentadas en el Magdalena, 40 fueron cometidas por paramilitares.

Los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) hicieron de la violencia sexual en todas sus formas un arma de conquista y de poder durante la toma del Caribe colombino, entre 1997 y 2005, según un informe presentado este jueves con motivo de la Semana de la Memoria y que reconstruye esos hechos.

El documento, que cuenta con dos apartados titulados "Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano" y "Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política", fue presentado en Bogotá por el Grupo Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación.

Este informe es resultado del trabajo de un grupo de investigadores liderados por la politóloga María Emma Wills, que recabaron testimonios en las regiones de Montes de María y Magdalena, donde la violencia sexual se sumó al horror del despojo y las matanzas.

Expone cómo en Rincón del Mar y Libertad, el Bloque Héroes de Montes de María de las AUC construyeron un orden social a través de su injerencia en la vida cotidiana con "ejercicios de estigmatización pública, esclavitud laboral, trabajos forzados domésticos y hasta violencia sexual", explicó Wills en una entrevista con Efe.

Wills agregó que los paramilitares también intervenían "organizando festejos para su beneficio y explotación económica, porque obligaban a las comunidades" a asistir y participar.

Y en el municipio de San Onofre (Sucre), en 2003, el cabecilla paramilitar Marco Tulio Pérez Guzmán, alias "El Oso", recibió a su superior Rodrigo Mercado Peluffo, alias "Cadena", con un combate de boxeo que tenía el planteamiento de un circo romano.

"El Oso" subió a un ring a 16 homosexuales y varias mujeres y les obligó a practicar boxeo, un deporte que, según Wills, "daba mucho orgullo a esa comunidad, para transformarlo en una enorme mofa y humillarles".

Ese paramilitar, asimismo, convocó a las jóvenes más bonitas de la zona a participar en un concurso de belleza, que fueron obligadas a "desfilar delante de los comandantes".

Esos comandantes, prosiguió Wills, "escogían a las niñas más bellas para obligarlas a mantener relaciones sexuales con ellos".

Detrás de aquellas prácticas se escondía un mensaje que ubicaba a la ultraderecha armada como "figura masculina dominante del lugar", según la investigadora.

"Ahí se descubre que hay algo en disputa que no hemos puesto en evidencia en Colombia, que es que además de territorio, tierra, corredores para el narcotráfico y armas, lo que está en juego en esta guerra de manera menos evidente pero muy persistente es un cierto tipo de masculinidades", argumentó.

También en Montes de María el informe detecta que hubo "un sistema de violencia sexual sistemático para castigar a las mujeres que eran consideradas transgresoras de los códigos de conducta que ellos quisieron arraigar en esas comunidades".

Uno de los métodos de sanción consistía en rapar públicamente a las mujeres que consideraban infieles, viciosas, libertinas o entrometidas.

El informe del Grupo de Memoria Histórica también destaca que de las 63 violaciones sexuales documentadas en el Magdalena, 40 fueron cometidas por paramilitares, cuatro por miembros del Ejército, una por una alianza entre las AUC y la fuerza pública, tres por las FARC y otra más por miembros de la guerrilla del ELN, mientras que en 14 casos no se estableció autoría.

Los militares son de lejos los principales responsables de ese delito, que cometían "en contextos estratégicos" de su conquista territorial y también de manera "oportunista" para conseguir "satisfacción sexual", pues el "desprecio hacia las mujeres" inculcado en sus filas, según Wills, marcó esa conducta.

La paradoja es que esas mujeres caribeñas, según el estudio, también han sido motor de iniciativas de resistencia colectiva, lo que las convierte en "la esperanza" de Colombia, según Wills, a pesar de vivir amenazadas todavía por los herederos de las AUC.

Las Autodefensas se desmovilizaron en 2006 en virtud a un acuerdo con el entonces presidente Álvaro Uribe, pero en adelante han proliferado lo que el Gobierno actual denomina bandas criminales (bacrim), que no son otra cosa que la continuidad de los paramilitares que sembraron el terror en Colombia durante años.

COLOMBIA

Atrocidades de la guerrilla contra la mujer también serán reveladas


"Las mujeres líderes sociales fueron las víctimas en su mayoría".

Así lo afirmó el coordinador del grupo de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez.

Sánchez aseguró que las investigaciones también apuntan a contar la verdad sobre la violencia sexual de la guerrilla en todas las regiones del país, luego de dar a conocer un informe sobre las atrocidades de los paramilitares contra las mujeres.

]"Este es un trabajo sobre la Costa Caribe. Si bien el estudio muestra una cara del conflicto, que son los abusos cometidos por los paramilitares, avanzamos en investigar para mostrar el otro rostro de la violencia contra la mujer que es la violencia por parte de las guerrillas".

El coordinador del grupo asegura que están documentando casos importantes ocurridos en sur del país.

"No van a tener los mismos escenarios ni las mismas prácticas de terror, de hecho, son impactos distintos, pero estamos tratando de establecer cuál fue la magnitud".


En el informe 'Mujeres y guerra, víctimas y resistentes en el Caribe colombiano', se revelan cuatro casos en los que los responsables fueron los grupos guerrilleros.



Rodrigo Mercado Peluffo, alias 'Cadena', el mismo jefe paramilitar que asesinó a garrote a decenas de personas en los Montes de María y cuyos hombres abusaron de centenares de mujeres durante los años del terror de las autodefensas, contruyó una iglesia para que la población de Rincón del Mar (San Onofre, Sucre) no se olvidara de su orden de seguir el 'camino recto'.
El horror de los 'paras' contra las mujeres en la Costa
En un libro de 400 páginas, 'Mujeres y guerra: víctimas y resistencias en el conflicto colombiano', el Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación reconstruyó 64 casos de violencia sexual ejercida por 'paras' de la Costa Atlántica entre 1997 y el 2005. (Lea los testimonios de las víctimas del abuso).

"Esa violencia contra las mujeres, además del acceso carnal violento, se ejerció mediante la desnudez forzada, la tortura sexual, el establecimiento y exigencia de pautas de relación entre hombres y mujeres en el ámbito afectivo y sexual, y la esclavitud sexual y doméstica", dice el documento, que se entrega oficialmente este jueves y que contrasta dramáticamente con el número de denuncias formales ante la justicia. En seis años de Justicia y Paz, apenas 747 víctimas han ido a la Fiscalía. De casi 30 mil desmovilizados, apenas 49 han reconocido esas prácticas criminales.

Los investigadores reconstruyeron 63 de esos casos cometidos por paramilitares del Bloque Norte de las Auc. Muchos de esos ataques estuvieron dirigidas contra líderes sociales -'el caso de la rectora del colegio de Ciénaga (Magdalena) Íngrid Cantillo, abusada y asesinada por defender su institución-, y como presión para forzar el abandono de tierras.

Pero las víctimas de los abusos no solo fueron mujeres. Durante dos días enteros, en mayo del 2003, 16 homosexuales del poblado de La Libertad y varias mujeres señaladas por 'chismosas' fueron obligados a enfrentarse en combates de boxeo a los que fue convocado todo el pueblo.

Esa era el recibimiento que alias 'El Oso' preparó por la llegada de su jefe, el temido 'Cadena'. Era la misma zona donde los 'paras' organizaban reinados de menores de edad que después eran forzadas sexualmente.

Memoria Histórica cuestiona la versión que hasta ahora han entregado los máximos jefes 'paras', en el sentido de que esos delitos o no ocurrieron o fueron producto de acciones aisladas de sus hombres.

"El hecho de que las violaciones se reiteraran en contextos de despojos y destierros y castigos a mujeres 'desobedientes', y fueran infligidas de manera pública, hacen poco creíble que ellos, con todo su poder y la información que manejaban, no estuviesen al tanto de su ocurrencia", dice el documento.

Y agrega que es probable que los ex Auc "calculan que las víctimas, la mayoría mujeres, jóvenes y niñas, no se atreverán a denunciarlos, y menos aún en contextos donde las redes de armados siguen ejerciendo control"...

http://www.eltiempo.com/justicia/violencia-de-paramilitares-contra-mujeres-en-la-costa_10778627-4

martes, 8 de noviembre de 2011

COLOMBIA

AY MANIZALES DEL AGUA

En Medellín nunca hemos podido entender en qué momento los caldenses se volvieron personas de rancio abolengo, nobles y de sangre azul.

Por lo que sabemos, salieron de Sonsón y Abejorral descalzos y en alpargatas, pobres de solemnidad, tan mestizos y montañeros como todos, pero después de una caminata entre las breñas de la cordillera central llegaron a Manizales de botines y mantilla, vestidos de Manolas, más blancos y castizos que todos los otros antioqueños juntos. Hasta les dio por escribir raro y florido, en el célebre estilo greco-caldense, una especie de culteranismo trasnochado, lleno de arcaísmos aprendidos en los libros de retórica.
Las élites de Caldas se creen de mejor familia que el resto de los colombianos (y sobre todo de mejor sangre que los de su misma estirpe: antioqueños, risaraldenses, quindianos). Más blancos, de sangre azul, y por supuesto más limpios. Cuando alguien presume mucho por su limpieza (de sangre y de piel), el hecho de que no pueda disponer de agua corriente, más que compasión, genera cierta risita despectiva, de esas que significan: se lo merecen. Pero no. Ya llevan mucho tiempo sin agua, más de dos semanas, y su molestia empieza a convertirse en desgracia, sobre todo para los más pobres, que nunca tuvieron agua a diario, ni tienen con qué comprarla en botellas. Una desgracia hija de la ineptitud de la política y la corrupción de los administradores públicos.
Lo raro es que en medio de semejante crisis, los manizaleños no sólo eligieron (¡otra vez!) un alcalde de la misma mafia corrupta que los gobierna hace decenios, sino que ni siquiera se han rebelado contra este caso evidente de imprevisión y mala administración.

Se arrodillaron de nuevo. Supongo que los manizaleños se verán a sí mismos como muy estoicos y muy civilizados al no armar un tropel por la falta de agua. Pero, si soy sincero, se ven más bien como indolentes, vacíos por dentro, ridículamente resignados. Está bien que uno se resigne ante lo inevitable, pero que se resigne a la ineptitud, la corrupción y la falta de previsión, lo que muestra es, y me perdonan, cobardía. Si no hay una reacción de rabia y de protesta social, pacífica pero radical, ante una crisis tan grande, las cosas no cambiarán nunca.

Tan grave como la ineptitud y el descaro de los gobernantes es la inercia pasiva de una población sumisa y resignada a desgracias que no son inevitables. Ese arrogante alcalde Llano, que no ha pedido ni disculpas por su gestión deshonesta y clientelista, y su papagayo en “Aguas de Manizales”, sólo merecen el repudio de los ciudadanos. Decía hace poco Josep Ramoneda: “Hay que luchar contra la indiferencia. La indiferencia es en buena parte responsable de todo esto que ha pasado”. No hablaba de Manizales, sino de la crisis económica de Europa, pero la frase se aplica a también a esta crisis del agua. La política caldense, primero con la godarria ultramontana y luego con falsos liberales corruptos y criminales, ha tenido una triste historia.
Entre uribistas, yepistas, barquistas y tapascos (politiqueros nefastos) los caldenses parecen perros que se dejan capar no dos, sino cien veces. Es lamentable que un departamento que produjo (hace más de un siglo), a partir de la austeridad, las pequeñas propiedades rurales y la ética del trabajo, en medio de unas montañas duras e inhóspitas, una cultura de la prosperidad y el progreso, se haya convertido en un pueblo pasivo que se deja imponer por el miedo o por el clientelismo corrupto unos gobiernos infames, donde a los funcionarios no los designa el conocimiento técnico o el mérito, sino la lambonería y la sumisión con los gamonales.

Caldas, desde las carreteras (intenten ir a Arma o a Aguadas) hasta el agua, es un claro ejemplo de la corrupción y el fracaso de la política en el centro de Colombia. Esta desgracia de una gran ciudad sin agua durante semanas debería ser el detonante que saque a la población de su abulia y de su indiferencia.
Por: Héctor Abad Faciolince

EPA! Ediciones

Educación Popular Áctara

El Activista

Image and video hosting by TinyPic

Fundación Gaia

Image and video hosting by TinyPic

Colectivos Praxis Insumisa

Image and video hosting by TinyPic

Vehemente Libre Pensamiento Fz

Image and video hosting by TinyPic

Diystopica Realidad

TITULO DE TU BLOG